Una Masterclass con Carlos Landívar sobre territorio, historia e identidad vitivinícola
El vino es mucho más que una bebida. Es territorio, historia, cultura y conocimiento. Y cuando se habla de vinos de altura, cada uno de estos elementos adquiere una dimensión particular.
El pasado jueves 10 de septiembre, Winexperts Global tuvo el privilegio de recibir a Carlos Landívar, referente de la vitivinicultura boliviana y fundador de Grupo Industrial Landívar S.A. y Bodegas Lanzoa Ltda., para una Masterclass dedicada a descubrir el potencial de los vinos de altura de Bolivia y las particularidades del terroir de Samaipata.
Con una trayectoria de 28 años vinculada a la vid y los vinos de altura, formación en Administración de Empresas y una experiencia desarrollada directamente en los Valles Cruceños, Carlos Landívar compartió con nuestra comunidad una mirada profunda sobre la historia del vino, la evolución de la viticultura en Bolivia y el trabajo que Bodegas Lanzoa realiza en un entorno de condiciones extremas.
Un recorrido por la historia del vino
La Masterclass comenzó con un recorrido por los orígenes de la vitivinicultura.
Carlos Landívar explicó cómo la historia del vino transcurre prácticamente en paralelo a la historia de la humanidad. Los registros arqueológicos sitúan algunos de los primeros vestigios de elaboración de vino alrededor del 6500 a. C., principalmente en territorios asociados al Cáucaso, como Georgia, Armenia e Irán.
Desde estas primeras civilizaciones, el conocimiento vitivinícola se expandió hacia Sumeria, Mesopotamia y posteriormente Europa.
Tras la caída del Imperio romano, los monasterios europeos desempeñaron un papel fundamental en la conservación del cultivo de la vid y la elaboración del vino. Los monjes mantuvieron vivo un conocimiento que posteriormente sería determinante para el desarrollo de algunas de las grandes regiones vitivinícolas del mundo.
Este recorrido histórico permitió comprender que el vino no puede separarse de los movimientos humanos, las culturas y los territorios que lo hicieron posible.
El vino llega a América
Otro de los grandes momentos abordados durante la charla fue la llegada de la vid al continente americano.
Durante el siglo XV, españoles y portugueses introdujeron diferentes variedades, entre ellas la Listán Prieto, que posteriormente tendría una importante presencia en Sudamérica, y la Moscatel de Alejandría.
En Bolivia, estas variedades encontraron condiciones particulares de adaptación y dieron origen a una tradición vitivinícola que continúa desarrollándose hasta nuestros días.
La Moscatel de Alejandría, por ejemplo, tuvo especial importancia en regiones como los valles de Chuquisaca, Cintis y Camargo, donde fue utilizada tanto para la elaboración de vinos blancos como para la producción de singani.
Carlos también abordó uno de los acontecimientos que transformó la viticultura mundial: la crisis de la filoxera durante el siglo XIX y la posterior utilización de raíces americanas para proteger las variedades europeas mediante el injerto.
Bolivia: un país de vinos de altura
Uno de los grandes ejes de la Masterclass fue comprender por qué Bolivia representa un territorio tan singular dentro del mapa vitivinícola mundial.
La viticultura boliviana se desarrolla en zonas ubicadas aproximadamente entre los 1.450 y los 3.300 metros sobre el nivel del mar.
Esta característica genera condiciones muy diferentes a las de las regiones vitivinícolas tradicionales.
La intensa radiación solar y ultravioleta, combinada con temperaturas más bajas durante la noche y los períodos fríos del año, influye directamente sobre el desarrollo de la vid y la composición de las uvas.
En estas condiciones, las plantas pueden desarrollar pieles más gruesas y una mayor concentración de determinados compuestos fenólicos y aromáticos.
El resultado son uvas capaces de producir vinos con estructura, intensidad, frescura y una marcada identidad de origen.
La viticultura boliviana y sus principales regiones
Durante la exposición también se repasó la evolución de la viticultura en Bolivia.
Aunque el cultivo de la vid tiene raíces que se remontan al período colonial, la industrialización de la producción vitivinícola se desarrolló posteriormente, con especial impulso a partir de la segunda mitad del siglo XX.
Con el tiempo se incorporaron diferentes variedades internacionales, entre ellas Cabernet Sauvignon, Syrah, Malbec, Tempranillo, Tannat, Pinot Noir, Merlot y Marselan, además de variedades blancas como Sauvignon Blanc, Chardonnay, Albariño, Semillón, Riesling y Pedro Giménez.
Actualmente, entre las principales zonas productoras se encuentran Tarija, los valles de Cintis, Luribay y los Valles Cruceños, donde se encuentra Samaipata.
Samaipata: un terroir de condiciones extremas
Fue precisamente en Samaipata donde Carlos Landívar centró buena parte de su exposición.
Bodegas Lanzoa desarrolla su actividad en un territorio situado entre aproximadamente 1.650 y 1.870 metros sobre el nivel del mar, con un desnivel cercano a los 220 metros.
El viñedo se extiende a lo largo de varios kilómetros y está marcado por pendientes, bosques y quebradas naturales.
Estas condiciones convierten el trabajo vitícola en un verdadero desafío.
La topografía impide mecanizar muchas de las labores, por lo que diferentes tareas, incluida la vendimia, se realizan manualmente.
Bodegas Lanzoa trabaja con aproximadamente 14 variedades de uva bajo un manejo de carácter orgánico, utilizando una poda anual de renovación, tipo Guyot.
Las características naturales del terreno también cumplen una función importante: los bosques y quebradas actúan como barreras naturales y contribuyen a estabilizar las diferentes parcelas.
Bodegas Lanzoa: vino, naturaleza e identidad
Durante la Masterclass, Carlos Landívar permitió conocer también la infraestructura y filosofía de trabajo de Bodegas Lanzoa.
La propiedad está ubicada en dirección al centro ceremonial El Fuerte de Samaipata, en un entorno donde la naturaleza forma parte esencial del proyecto.
Los viñedos se encuentran atravesados por el arroyo Mamá Pascuala, relacionado con el nacimiento del río Piraí.
En la bodega se combinan diferentes herramientas y recipientes para la elaboración y crianza de los vinos, incluyendo tanques de acero inoxidable, piletas de hormigón, fudres y barricas de roble francés y americano.
Esta combinación permite al equipo enológico trabajar diferentes perfiles de crianza y buscar equilibrio en el resultado final.
El proyecto también cuenta con una propuesta gastronómica y enoturística a través del restaurante Las Terrazas, además de visitas y experiencias vinculadas al mundo del vino.
Tres líneas de vinos
Carlos Landívar presentó durante la Masterclass las principales líneas de Bodegas Lanzoa:
Abra del Toro, considerada la línea principal de alta gama; Parras del Fuerte y Castilla.
En el caso de Abra del Toro, la crianza puede extenderse durante dos a tres años en barricas de roble, seguida de un período de evolución en botella.
La utilización combinada de roble francés y americano permite al enólogo trabajar diferentes características aromáticas, estructurales y de textura antes de definir el ensamblaje final.
La crianza prolongada es parte de la identidad de la bodega, con vinos que pasan un período importante de evolución antes de llegar al consumidor.
La acidez natural: una característica de los vinos de altura
Uno de los conceptos que generó mayor interés durante la charla fue la importancia de la acidez natural.
Las condiciones de Samaipata permiten trabajar con uvas que conservan una acidez significativa, aportando frescura y equilibrio a los vinos.
La posibilidad de cosechar antes de alcanzar una maduración excesivamente avanzada contribuye también a obtener perfiles con menor graduación alcohólica y mayor frescura.
Esta acidez natural puede convertirse en una característica especialmente interesante para el potencial de guarda de los vinos.
Con el paso del tiempo, un vino con buena estructura y acidez puede evolucionar favorablemente, manteniendo características de color, frescura y complejidad.
El nombre Lanzoa y una conexión con el territorio
Incluso el nombre de la bodega guarda una relación con la historia familiar.
Lanzoa nace de la combinación de los apellidos vascos Landívar y Suárez y se vincula con una expresión en euskera relacionada con los “campos del sol” o “campos del fuego”.
Un nombre que adquiere especial significado cuando se conoce el lugar donde nacen estos vinos: un territorio de gran exposición solar, altitud, pendientes y condiciones naturales exigentes.
Más allá de la copa: descubrir nuevos territorios del vino
La Masterclass con Carlos Landívar permitió a los estudiantes y participantes de Winexperts Global acercarse a una región que demuestra que el mapa vitivinícola mundial continúa expandiéndose.
Los vinos de altura de Bolivia representan una expresión de cómo el ser humano puede interpretar condiciones naturales extremas y transformarlas en una identidad enológica.
Samaipata ofrece un ejemplo particularmente interesante: altitud, radiación solar, temperaturas, suelos, biodiversidad y trabajo manual se combinan para construir un estilo propio.
Y es precisamente allí donde el conocimiento vitivinícola adquiere todo su valor. Comprender un vino implica conocer no solamente su variedad o su método de elaboración, sino también el lugar donde nació, las condiciones que enfrentó la planta y las decisiones tomadas por quienes trabajan ese territorio.
Winexperts Global: conocimiento que conecta al mundo del vino
En Winexperts Global creemos que la formación vitivinícola también debe abrir las puertas a nuevas regiones, productores y experiencias.
Por eso, encuentros como esta Masterclass representan una oportunidad para que nuestra comunidad conozca de primera mano diferentes realidades del sector y pueda ampliar su mirada sobre el mundo del vino.
Agradecemos especialmente a Carlos Landívar por compartir su experiencia, conocimiento y visión sobre la viticultura de altura y por acercarnos a la historia y al presente de Bodegas Lanzoa.
Su experiencia demuestra que todavía existen muchos territorios por descubrir, historias por contar y vinos capaces de sorprendernos.
Porque cada botella tiene un origen.
Y conocer ese origen es también aprender a comprender el vino.
Winexperts Global
Formación y conocimiento para quienes quieren comprender, vivir y transformar el mundo del vino.
