En una nueva edición de las Masterclass de Winexperts Global, tuvimos el privilegio de recibir a Fabiana Bracco, directora de BraccoBosca Winery, quien compartió con nuestra comunidad una historia que trasciende la producción de vinos. Su presentación fue un recorrido por el legado familiar, la innovación, la sostenibilidad y el desafío permanente de construir una identidad propia en un mercado vitivinícola cada vez más competitivo.
Una historia que comenzó con un sueño inmigrante
La historia de BraccoBosca tiene sus raíces en los inmigrantes italianos provenientes del Piamonte, quienes llegaron a Uruguay llevando consigo el conocimiento y la pasión por el cultivo de la vid. Durante décadas, la familia se dedicó a producir uvas para otras bodegas, sembrando las bases de un proyecto que hoy se ha convertido en un referente de la vitivinicultura uruguaya.
Fabiana Bracco compartió una entrañable anécdota familiar sobre un supuesto tesoro escondido bajo un antiguo ombú de la propiedad. Aunque nunca fue encontrado, ese tesoro terminó representando algo mucho más valioso: la historia, el esfuerzo y el legado que cada generación fue construyendo para las siguientes.
Del comercio internacional a la dirección de una bodega
Curiosamente, el vino no era el camino que Fabiana imaginaba para su vida. Estudió Relaciones Internacionales, domina siete idiomas y durante muchos años buscó desarrollar una carrera alejada de la viticultura.
Sin embargo, el fallecimiento de su padre marcó un punto de inflexión. Tras un intento de vender la bodega a un grupo inversor brasileño, decidió asumir el desafío de continuar el proyecto familiar. Desde 2016 lidera BraccoBosca Winery, complementando su perfil comercial con estudios en Agronomía para comprender en profundidad los aspectos técnicos del viñedo y la elaboración del vino.
Su filosofía de gestión parte de una premisa clara: innovar no significa romper con la tradición, sino construir sobre la experiencia acumulada por generaciones.
Sostenibilidad como filosofía, no como tendencia
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la masterclass fue el firme compromiso de la bodega con la sostenibilidad.
BraccoBosca forma parte del reducido grupo de bodegas uruguayas certificadas bajo estándares de producción sostenible, aplicando buenas prácticas tanto en el viñedo como en la elaboración de sus vinos.
Más que una estrategia comercial, la sostenibilidad forma parte de la cultura de trabajo de la familia. Cada decisión busca respetar el entorno natural y garantizar que las futuras generaciones puedan seguir produciendo vinos de calidad.
Actualmente, la bodega produce alrededor de 80.000 botellas anuales, de las cuales aproximadamente el 80 % se exporta a 27 países, demostrando que es posible competir internacionalmente manteniendo una escala artesanal y un fuerte compromiso con la calidad.
Recuperar variedades olvidadas para crear vinos únicos
Uno de los ejes más interesantes de la charla fue la apuesta por rescatar variedades que durante muchos años fueron subestimadas.
En lugar de seguir las tendencias del mercado, BraccoBosca decidió demostrar que cepas como Moscatel de Hamburgo o Ugni Blanc (Uniblanc) podían transformarse en vinos de alta gama mediante un manejo cuidadoso del viñedo y bajos rendimientos por hectárea.
El resultado son etiquetas que desafían los prejuicios del consumidor y proponen una nueva mirada sobre variedades históricamente asociadas a vinos sencillos.
Entre los ejemplos presentados destacó un Moscatel de Hamburgo elaborado como vino blanco seco, una propuesta completamente diferente a lo que habitualmente se espera de esta variedad.
También sobresale el Clarete, elaborado mediante la cofermentación de Merlot y Uniblanc, recuperando estilos tradicionales con una interpretación contemporánea.
Cuando el marketing desaparece, habla la calidad
Uno de los momentos más interesantes de la masterclass fue el relato de un experimento realizado por la bodega con la variedad Uniblanc.
Fabiana elaboró un vino criado en barrica nueva y comercializó únicamente 900 botellas, sin revelar la variedad utilizada. La contraetiqueta invitaba al consumidor a descubrir de qué uva se trataba.
El resultado fue revelador.
Muchos degustadores compararon el vino con prestigiosas etiquetas europeas, demostrando que, cuando desaparecen los prejuicios asociados al nombre de una variedad, el consumidor es capaz de valorar el vino exclusivamente por su calidad.
Una poderosa reflexión sobre la importancia de educar al mercado y de construir valor más allá de las tendencias.
Cabernet Franc: una pequeña producción con grandes reconocimientos
Entre las joyas de BraccoBosca se encuentra su Cabernet Franc, una producción extremadamente limitada de alrededor de 900 botellas anuales.
Su equilibrio, frescura y elegancia le han permitido obtener importantes reconocimientos nacionales e internacionales, siendo considerado en diversas ocasiones como uno de los mejores Cabernet Franc de Uruguay.
Expertos internacionales de la talla de Andreas Larsson y Josep «Pitu» Roca han destacado la calidad de este vino, consolidando el prestigio de la bodega dentro y fuera del país.
El viñedo: donde realmente comienza el vino
Durante el intercambio técnico con los participantes, quedó claro que la filosofía de BraccoBosca prioriza el trabajo en el viñedo por encima de cualquier tecnología en bodega.
La gestión del suelo, la poda, el control del rendimiento, la exposición solar y el seguimiento permanente de cada planta constituyen la verdadera base de la calidad.
Aunque la bodega utiliza equipamiento sencillo —incluyendo tanques de cemento y prensas tradicionales—, el nivel de atención puesto en cada detalle permite obtener vinos competitivos a nivel internacional.
Como quedó reflejado durante la conversación, la tecnología puede ser una gran aliada, pero nunca sustituye el conocimiento ni el cuidado del viñedo.
Enoturismo: vivir el vino desde adentro
La experiencia BraccoBosca no termina en la copa.
La familia también desarrolló Viña Viva, una propuesta de alojamiento que permite a los visitantes experimentar de primera mano la vida del viñedo durante todo el ciclo vegetativo.
Lejos del turismo masivo, el proyecto apuesta por una hospitalidad personalizada, basada en el contacto directo con la familia y el entorno natural.
Este concepto ha recibido reconocimiento internacional en publicaciones como The Times y Forbes, que destacaron el valor del denominado «lujo de la proximidad»: una experiencia auténtica, cercana y profundamente humana.
Una invitación a construir valor en la industria del vino
Otro de los temas abordados fue la necesidad de que los profesionales del vino participen activamente en la comercialización y comunicación de los productos.
En este contexto, Fabiana presentó la colaboración con Wine Passport, una iniciativa que permite a sommeliers involucrarse en la venta de vinos y generar nuevas oportunidades de desarrollo profesional.
Asimismo, compartió la búsqueda de nuevos talentos para el área de enoturismo y destacó la incorporación de profesionales argentinos durante las vendimias, fortaleciendo el intercambio entre ambos países.
Una lección sobre identidad y autenticidad
Más allá de los aspectos técnicos, la masterclass dejó un mensaje que resonó entre todos los participantes: el verdadero valor de un vino nace de su identidad.
En un mercado donde muchas veces predomina la estandarización, BraccoBosca demuestra que es posible diferenciarse respetando las raíces, recuperando variedades olvidadas y apostando por una comunicación honesta que conecte al consumidor con la historia que hay detrás de cada botella.
Desde Winexperts Global agradecemos profundamente a Fabiana Bracco por compartir su experiencia, su visión y su pasión por el vino. Encuentros como este enriquecen la formación de nuestra comunidad y reafirman la importancia de aprender directamente de quienes, día a día, construyen el futuro de la vitivinicultura con compromiso, innovación y autenticidad.
